julio 13, 2010
julio 04, 2010
Tragico Adios
Hoy vienen a mi mente esos sombríos recuerdos…recuerdos que por mas que intento no puedo borrar; y es que cuanto mas trato de enterrarlos mas salen a la luz…Luz…aquello de lo cual me privó la mujer a la que mas amé, a la cual entregue todo mi ser…mi esencia…mi alma en su mas pura expresión.
Con su adiós el cual aun me duele recordar, se fue una parte vital de mí…adiós un tanto extraño. Mi mente se vuelve oscura y enigmática al recordar esa melancólica y fría noche tal como en la que escribo esto…
¿Por qué no puedo recordar todo lo que pasó? ¿Será acaso que el dolor inhumano que invadió mi cuerpo el día que la perdí bloqueó esos recuerdos?.... ¿Ella me dijo adiós? ¿O yo la obligue a despedirse de mí? ¿Y por qué escribo todo esto en pasado? ¿Será que esa noche pasó algo más?
Se oye una dulce voz pronunciando mi nombre. Corro a la puerta y al abrirla encuentro ese angelical rostro que tanto adoro, cubierta con ese elegante vestido negro que realza aun más su belleza y me muestra su delgado y frágil cuerpo más perfecto y reluciente que el mismo cielo en todo su esplendor nocturno.
Aun embobado con la lindura de esa tierna niña la invito a pasar. El reloj marca las 8, hora en la cual la noche comienza. Llega tan puntual que no estoy aun preparado. Ella se sienta en el viejo sillón de mi sala y solo me mira con esa linda sonrisa dibujada en su rostro, mientras yo corro de un lado a otro recogiendo y haciendo los últimos preparativos de la cena.
-No deberías presionarte tanto- me dice dulcemente
-¡No! De verdad lo siento, se me hizo un poco tarde
-Ya te he dicho que no pidas disculpas, todo esta bien
-Bueno. Amm, ¿te ofrezco algo de beber?
-Una copa de vino esta bien
Entro a la cocina que esta echa un desorden debido a la prisa con la que preparé la cena. Algo nervioso tiro las copas al resbalarme con un cuchillo que se encuentra entre otras tantas cosas en el piso. Me incorporo de inmediato cerciorándome de que ella no hubiese notado lo ocurrido. Llego al fin con las copas y me siento a su lado. La delicadeza con que sostiene su copa y aun mas la forma en que bebe su contenido son únicas. Creo que es algo inusual pero aun así me encanta. La noche transcurre rápido entre pláticas, bromas y risas, hasta que un silencio sepulcral que a mi parecer es eterno invade la habitación. Solo miro sus ojos y ella al darse cuenta de ello baja la mirada y sus mejillas se ruborizan. De pronto ella rompe el silencio:
-Vayamos a tu cuarto.
-Pero deberíamos cenar primero, si no la comi…
Sus labios junto a los míos impiden que complete mi oración. Recorremos el pasillo hasta llegar a mi habitación. Sin soltar su mano salimos al balcón…La vista es hermosa, la luna rojiza le da un aire de tristeza a esta mágica noche. Seguido de eso miro sus ojos, ojos sin igual... ¡Parecen tan inocentes que no puedo asimilar la hipocresía que hay en su corazón! Después de un largo beso cual jamás me habían dado en mi vida nos recostamos en mi cama. Poco a poco voy despojándola de su ropa hasta contemplar su perfecta anatomía solo iluminada por el tenue resplandor de la luna. Al acariciar sus suaves pechos siento el rápido palpitar de su corazón. Comienzo a apretar con más y mas fuerza, al punto de lastimarla, cosa de la que no me percato ya que sigo hipnotizado con el latir de su corazón. Ella se levanta de la cama y las lágrimas que corren por su rostro me hacen reaccionar. Pido disculpas y voy a la cocina por algo de beber. Todo lo que esta pasando hace que algo dentro de mi despierte. En ese instante viene a mi mente aquel momento en el cual la ví en brazos de otro hombre, momento de cobardía en el cual no pude hacer nada excepto correr y llorar.
Una sensación de odio me inunda y miro aquel cuchillo en el piso, lo empuño en mi mano mientras camino hacia el cuarto. Aun sollozando voltea hacia mi y ese llanto se transforma en terror al ver el brillo de aquel cuchillo. Intenta huir pero es inútil. Los gritos y la sangre llenan el cuarto, mientras abro su pecho y tomo entre mis manos su aun palpitante corazón, ¡Corazón que no me pertenece a mí sino a otro! Pero eso, ya no importa.
El sonido de mi puerta siendo derribada me sorprende. No tengo a donde escapar. Aquel hombre con el que la vi me apunta con un arma mientras yo corro al balcón. Siento como la frescura de la noche me envuelve y miro la luna quien parece llamarme…El aprieta el gatillo y una bala me atraviesa, Es una sensación cálida y mientras voy cayendo siento como la vida se me va, pero ya nada me importa. ¡Su corazón al fin es mío!
Ahora lo recuerdo todo, esa noche me hice libre, esa noche fue en la cual le maté, esa noche la hice mía, no solo en cuerpo, sino mas allá del exterior que todos ven, fue mía en alma.
¡Si! ¡Esa grata sensación de arrebatarle la vida con mis propias manos no pudo haber sido ningún sueño!
By Jozelo Ramone
rodneymullen_skateboarding@hotmail.com
Con su adiós el cual aun me duele recordar, se fue una parte vital de mí…adiós un tanto extraño. Mi mente se vuelve oscura y enigmática al recordar esa melancólica y fría noche tal como en la que escribo esto…
¿Por qué no puedo recordar todo lo que pasó? ¿Será acaso que el dolor inhumano que invadió mi cuerpo el día que la perdí bloqueó esos recuerdos?.... ¿Ella me dijo adiós? ¿O yo la obligue a despedirse de mí? ¿Y por qué escribo todo esto en pasado? ¿Será que esa noche pasó algo más?
Se oye una dulce voz pronunciando mi nombre. Corro a la puerta y al abrirla encuentro ese angelical rostro que tanto adoro, cubierta con ese elegante vestido negro que realza aun más su belleza y me muestra su delgado y frágil cuerpo más perfecto y reluciente que el mismo cielo en todo su esplendor nocturno.
Aun embobado con la lindura de esa tierna niña la invito a pasar. El reloj marca las 8, hora en la cual la noche comienza. Llega tan puntual que no estoy aun preparado. Ella se sienta en el viejo sillón de mi sala y solo me mira con esa linda sonrisa dibujada en su rostro, mientras yo corro de un lado a otro recogiendo y haciendo los últimos preparativos de la cena.
-No deberías presionarte tanto- me dice dulcemente
-¡No! De verdad lo siento, se me hizo un poco tarde
-Ya te he dicho que no pidas disculpas, todo esta bien
-Bueno. Amm, ¿te ofrezco algo de beber?
-Una copa de vino esta bien
Entro a la cocina que esta echa un desorden debido a la prisa con la que preparé la cena. Algo nervioso tiro las copas al resbalarme con un cuchillo que se encuentra entre otras tantas cosas en el piso. Me incorporo de inmediato cerciorándome de que ella no hubiese notado lo ocurrido. Llego al fin con las copas y me siento a su lado. La delicadeza con que sostiene su copa y aun mas la forma en que bebe su contenido son únicas. Creo que es algo inusual pero aun así me encanta. La noche transcurre rápido entre pláticas, bromas y risas, hasta que un silencio sepulcral que a mi parecer es eterno invade la habitación. Solo miro sus ojos y ella al darse cuenta de ello baja la mirada y sus mejillas se ruborizan. De pronto ella rompe el silencio:
-Vayamos a tu cuarto.
-Pero deberíamos cenar primero, si no la comi…
Sus labios junto a los míos impiden que complete mi oración. Recorremos el pasillo hasta llegar a mi habitación. Sin soltar su mano salimos al balcón…La vista es hermosa, la luna rojiza le da un aire de tristeza a esta mágica noche. Seguido de eso miro sus ojos, ojos sin igual... ¡Parecen tan inocentes que no puedo asimilar la hipocresía que hay en su corazón! Después de un largo beso cual jamás me habían dado en mi vida nos recostamos en mi cama. Poco a poco voy despojándola de su ropa hasta contemplar su perfecta anatomía solo iluminada por el tenue resplandor de la luna. Al acariciar sus suaves pechos siento el rápido palpitar de su corazón. Comienzo a apretar con más y mas fuerza, al punto de lastimarla, cosa de la que no me percato ya que sigo hipnotizado con el latir de su corazón. Ella se levanta de la cama y las lágrimas que corren por su rostro me hacen reaccionar. Pido disculpas y voy a la cocina por algo de beber. Todo lo que esta pasando hace que algo dentro de mi despierte. En ese instante viene a mi mente aquel momento en el cual la ví en brazos de otro hombre, momento de cobardía en el cual no pude hacer nada excepto correr y llorar.
Una sensación de odio me inunda y miro aquel cuchillo en el piso, lo empuño en mi mano mientras camino hacia el cuarto. Aun sollozando voltea hacia mi y ese llanto se transforma en terror al ver el brillo de aquel cuchillo. Intenta huir pero es inútil. Los gritos y la sangre llenan el cuarto, mientras abro su pecho y tomo entre mis manos su aun palpitante corazón, ¡Corazón que no me pertenece a mí sino a otro! Pero eso, ya no importa.
El sonido de mi puerta siendo derribada me sorprende. No tengo a donde escapar. Aquel hombre con el que la vi me apunta con un arma mientras yo corro al balcón. Siento como la frescura de la noche me envuelve y miro la luna quien parece llamarme…El aprieta el gatillo y una bala me atraviesa, Es una sensación cálida y mientras voy cayendo siento como la vida se me va, pero ya nada me importa. ¡Su corazón al fin es mío!
Ahora lo recuerdo todo, esa noche me hice libre, esa noche fue en la cual le maté, esa noche la hice mía, no solo en cuerpo, sino mas allá del exterior que todos ven, fue mía en alma.
¡Si! ¡Esa grata sensación de arrebatarle la vida con mis propias manos no pudo haber sido ningún sueño!
By Jozelo Ramone
rodneymullen_skateboarding@hotmail.com
julio 01, 2010
Mi Amigo ....
Corazon de melon, hoy volvi a leer lo que me escribiste cuando te mostre mi blog, y sabes que te quiero mucho, en verdad no pense que nuestra amistad durara tanto, je al principio crei que no me hablarias fuera del ciber, pque jui groserota, y nunca lo olvidare :$ sorry, y me demostrarte ser el mejor hombre que he conocido a lo largo de mi vida, y mira que los siglos son muy duraderos como dices...
Gracias por estar ahi R. H. V. o Griff McAllister como te guste más...
Gracias por estar ahi R. H. V. o Griff McAllister como te guste más...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)